Este artículo se escribe con la pretensión de ser un trabajo de ciencia ficción, proyectado no únicamente a una década en el futuro sino varias. Una cosa es segura: En el futuro una Intranet va a contener la totalidad de la organización dentro de sus dominios, todo va a ser registrado en su interior.


Publicado: 2016.09.08
Actualizado 2017.01.17
Autor: MELO FLORIÁN, Alberto
albertomelo.addvissor.com 


El futuro de las Intranet tiene que ver con competitividad y productividad, básicamente porque ese es el motivo por el que aparecieron en primer lugar.

Hoy en día la Intranet/Extranet organizacional nos permite llevar a cabo muchas de nuestras labores sin estar sentados en nuestro escritorio. Inclusive, en muchas organizaciones ya ha desaparecido el concepto de escritorio propio, hay superficies de trabajo disponibles para trabajo individual, otras para trabajo grupal y dispositivos tecnológicos que nos permiten acceder a nuestras herramientas desde cualquiera de estas áreas, o desde otras, como por ejemplo un taxi o el aeropuerto.

Si seguimos con esta tendencia, en la que inclusive algunas organizaciones son mas atractivas para las nuevas generaciones ofreciéndoles la oportunidad de trabajar algunos días desde sus casas, ¿Adonde llegará el productividad del trabajador del futuro apoyado en estas herramientas del futuro?

El trabajador del futuro:

Hay una tendencia interesante del siglo XX, en el que las empresas lideres del mercado, con grandes presupuestos, diseñaron ambientes atractivos para los que consideraban los mejores colaboradores, aquellos que se dan el lujo de escoger en donde quieren trabajar. Por este motivo se hicieron famosas las comidas saludables gratis, las salas de juegos y las salas de reposo al interior de empresas como Google. Estos ambientes innovadores llamaron la atención de las nuevas generaciones de jóvenes trabajadores de muy alto perfil académico, exactamente aquellos que busca la empresa. Con el paso del tiempo, estas prácticas se convertirán en estándares de la industria. 

Una de ellas nos interesa especialmente, aquella que al darle prioridad al cumplimiento de objetivos dentro de un plazo de tiempo determinado, deja de invertir valioso tiempo administrativo en la vigilancia de los horarios de los colaboradores. En otras palabras, ya no es necesario timbrar la entrada o la salida del edificio de la empresa, es necesario entregar lo que le piden antes de la fecha de cierre. Estoy seguro que en el futuro a largo plazo, la práctica de vigilar los horarios de entrada y salida de los funcionarios va a ser considerada obsoleta, simplemente porque las personas van a estar continuamente conectadas y en teoría disponibles.

En todo caso, si al interior de la empresa se han colocado gran cantidad de actividades enfocadas en mantener la alegría de los colaboradores, como por ejemplo una mesa de ping pong, ¿Para qué prestarle atención a que horas llegó por la mañana esta persona?

Según las últimas investigaciones, los nuevos trabajadores del siglo XXI, tiene aspiraciones muy diferentes a as del siglo pasado. Mientras que sus padres aspiraban a comprar bienes como casa y auto, los hijos quieren viajar y conocer el mundo, culturizarse por medio de la experiencia personal de visitar otros países, idealmente en plan de trabajo. Esto implica que la rotación laboral se ha incrementado dramáticamente, un joven entra a una multinacional y sabe que allí solo estará un par de años o menos, la movilidad en el largo plazo es tan importante para esta persona como la movilidad diaria, es por esto que ellos dan por descontado que toda organización ofrece esta flexibilidad, que para ellos es una condición.

En resumen, el trabajador del futuro quiere flexibilidad y movilidad, va a hacer en forma muy creativa y eficiente su trabajo pero no se va a quedar quieto en un escritorio, si se está aburriendo, terminará de aprender lo que vino a aprender y renunciará buscando nuevas experiencias.

El trabajador del futuro querrá automatizar al máximo su labor